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Renesme. Diary Love. 21

¿Acaso estuvo Jake rondando anoche mi habitación? ¿Por qué razón sentí su olor entonces en la brisa que entraba por mi ventanal? ¿Estaba espíandome? Jake no haría algo así, no lo creo, talvez es mi memoria la que me jugó una mala pasada y evocó su olor con toda aquellla intensidad, talvez fue esa la manera en que logró que aquel torbellino de sentimientos me hicieran frente finalmente. No lo puedo negar, ya no. Pero de a poco las decisiones que he tomado me han traído hasta este punto y no puedo dar pie atrás. Lo acepto, pero seguiré molesta con Jake.


Estaba en mi casillero divagando esperando que faltaran pocos segundos para que sonara la campana cuando la brisa trajo consigo el olor conocido de Matt, salí de mis ensoñaciones, moví un par de libros y me asomé detrás de la puerta para divisar lo radiante que se veía. El sol que entraba por las estrechas ventanas del pasillo mostraban su silueta que se dibujaba a contraluz, me llamó la atención la gran sonrisa que llevaba en el rostro y ese porte de confianza que traía.

-Hola Renesmé -me saludó con una voz profunda y seductora como no se la había escuchado antes, lo acompaño con un beso en la mejilla muy cercano a la comisura de los labios, sus ojos tenían un brillo peculiar.

-Tan contento Matt ?

-Sí,¿quieres saber la razón? - empezé a morderme el labio inferior, sintiendo mucha curiosidad asentí frente a su respuesta.

-Tú -respondió. Alcé mis cejas, mi cara de asombro era leve. La campana sonó en ese momento. - Nos vemos en un par de horas, ¿Te parece? - asentí nuevamente respondiéndole, sin emitir ningún sonido.

En el segundo cambio de hora, Matt me ubicó rápidamente y me preguntó si tenía ocupada la tarde, frente a mi negativa, me invitó a pasear un par de horas juntos.


Sentí un poco de preocupación cuando me di cuenta que no se detenía y dejaba pasar varias de las salidas que comunmente dirigen a algún pueblo, conducía por la carretera adentrándose más en dirección al bosque, por un momento pensé que quizás se dirigía a La Push, después de todo, la playa es uno de los pocos lugares a donde no habíamos ido juntos.

-¿Dónde vamos? - me animé a preguntar.

-Deseo que sea una sorpresa -me contestó mirándome de reojo con una pequeña sonrisa.

-Eso es emocionante -dije sin emoción en mi voz, pero sin sarcasmo -pero sincermente prefiero que no lo sea, no soy muy dada a las sorpresas... -creo que Matt logró distinguir un poco de incomodidad en mi tono, sus cejas se movieron de tal forma que me imaginé que lo estaba reconsiderando.


-Conozco un prado... -apenas las palabras llegaron a mis oídos la historia de mis padres vino a mi mente, el deseo que no fuese el mismo me invadió por completo-...quiero que lo conozcas.

A los pocos minutos, se orilló en la carretera, mis sentidos podían distinguir que entre los árboles se armaba un pequeño camino. Estuve más tranquila cuando pude confirmar dos cosas: la primera, no era el mismo prado; la segunda no era una zona frecuentada por ninguna clase de ser mitológico: no vampiros, no hombres lobo. Hasta que mi instinto me indicara la contrario, Matt estaría a salvo, excepto claro, de mí.

Matt comenzó a hablar, mencionó la primera vez que me vio a la distancia e inclusive lo que escuchaba en los pasillos... era agradable saber que los rumores sobre uno hablan de lo extraño que es que una persona tan bella como yo esté tan sola, gracias a eso, me pude enterar de varias cosas más y comprobar que no circulaban mitos fantásticos sobre mí o mi familia, más allá de lo normal: demasiada belleza y poca sociabilidad. Así fue avanzando en la conversación, poco a poco habló de todas las cosas que había experimentado desde que nos conocimos, si bien disfrutaba de todo las cosas agradables que me decía, no me dejó de llamar la atención lo repentino y espontáneo de tanta sinceridad, no entendí hacia dónde quería llegar, pero mis dudas duraron poco.

Se acercó a mi lentamente, me tomó de la mano mientras caminábamos y procuraba escucharlo atentamente para averiguar cuál era el punto, se detuvo y me atrajo hacia sí suavemente, no opuse resistencia su otra mano se apoyó en mi cintura, estaba nervioso, sentí como su respiración se aceleraba.

-Renesmé, ¿ te gustaría... tener... una relación conmigo?

Mi aliento se cortó brevemente, nos mirábamos a los ojos. Su mirada era de verguenza, la mía de sorpresa, al exalar, relajé mis hombros, pero su cuerpo no se movió, estaba expectante. Pensé en muchas cosas, todas eran preguntas sobre él, su nerviosismo... me tendrá miedo a mi o a mi respuesta? no estará seguro de pedirmelo, sentirá que se arriesga innecesariamente? Rápidamente repasé todo lo que me había estado hablando: era una confesión, es más, era una declaración. Tan ciega e inocente como siempre, hasta el último minuto. Y ahí estaba yo, con los músculos ya relajados, con interrogantes tal vez que no venían al caso, atormentándolo levemente por que no le daba una respuesta, su ansiedad hizo que reaccionara, aunque considero que no fue la mejor manera.

- ¿Qué te hace pensar...-contestar con una pregunta tal vez no es lo más sensato, pero fue lo único que se me ocurrió mientras movía mi mano hacia su rostro, el impulso de alcanzar su piel y experimentar por sólo un segundo fue demasiado tentador como para negarmelo a mí mismo -que no me gustaría tenerla?

En el preciso momento que exhaló, mis dedos tocaron su rostro. Intencionalmente envié pequeñas imágenes, lo suficientemente fantasmales como para que él pensara que todo es imaginación suya.

-¿Te pasa algo? -le pregunté

-Nada... -sacudió su cabeza, un poco desconcertado seguramente, pero sin dudarlo, creía que era su cabeza la que estaba haciendo una mala jugada- ... solo que... estoy contento, eso significa que... ¿Aceptas ser mi novia?

-Eso significa...-torcí una sorisa pícara-... que estoy contenta de que me lo hayas pedido.

Sentí sus manos avanzar por mi cintura hacia mi espalda, poniendo la suficiente presión para que mi cuerpo respondiese y se acercara al suyo, ambos avanzamos lentamente, cerré los ojos y sentí sus labios sobre los míos. Me dejé llevar por lo que seguramente estaba siendo primer beso, sentía mi corazón y mi estómago lleno de emociones, pero todas ellas estaban contenidas, como si no quisiera exponerlas por temor a que desaparecieran, deseaba guardar todas esas sensaciones sólo para mí.


De regreso al pueblo nos detuvimos en el local de comida donde los amigos de Matt lo esperaban, al sentarnos el me rodeó con su brazo y se acercó para besarme cariñosamente, no tuve tiempo de reaccionar pues nunca pensé que lo haría, me tomó por sorpresa y los aplausos de algunos sonaron por ahí. Hubo un lapsus, me fragmenté con esa capacidad vampiresca que poseo, deje pendiente mi presente mientras en el fondo de mi conciencia empecé a ver las cosas de una manera objetiva. Era la novia de Matt ahora, y esto era lo que un adolescente común y corriente hacía. Era una típica escena americana, sacada de película. ¿Era esto lo que yo quería? Sólo podía identificar dos cosas nuevamente: mi alegría contenida y mi creciente incomodidad. Pero, incomodidad por qué o de qué. Observaba atentamente y escuchaba, emití sólo las palabras que eran necesarias. Evalué a Matt, su actitud había cambiado, estaba más confiado, se acercaba a mí sin problemas, me abrazaba, me besaba... ¿me estaba molestando tanto exceso de confianza?, ¿era eso normal?, es decir, soy su novia... eso implica que se sienta... con algún tipo de.. ¿poder?, no sabía cómo llamar a este sentimiento, a las ideas que estaba analizando... no quería nombrarlos, pues la palabra poder no me gustaba, lo que no me gustaba es la idea de otra persona con poder sobre mí.

El último beso me lo dio en el auto, bastante apasionadamente se despidió de mi y un poco aturdida bajé del auto, con la seguridad de que no había nadie en casa. Mi instinto me dirigió a tomar una ducha larga, sentía el agua correr sobre mi piel, deseaba oler a jabón, un deseo extraño. Al salir de la ducha mi madre y tía Alice estaban esperándome, aquella sonrisa picaresca de tía Alice hizo que dudara, ¿pudo haber ella visto algo de lo que sucedió? Claro que lo vio...

- Tienes algo que contarnos? Algo.. emocionante que te haya pasado hoy?

-No. - no deseaba compartir toda estos sentimientos con ellas, todo lo mío era "público" en cierto aspecto y realmente quería esto para mí.

-Estás segura? - Insistió

-Segura. - contesté secamente.

-Déjala Alice, talvez no ha ocurrido aún - le dijo mi madre.

-¿Ocurrido, qué debe ocurrir? - pregunté de manera inocente y preocupada - ¿Viste algo malo tía? -agregué, intentándo contribuir a mi pequeña actuación.

-Nada de qué preocuparse, pero si te pasa algo emocionante, ¿nos contarías, cierto? - Ok, mi tía Alice no tiene caso...

-Claro tía. - le sonreí.





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3 comentarios:

Nacho dijo...

Wow ese final estuvo como q nooooooo xD en serio me gusta mucho como escribes hace que todo lo que escribes parezca tn real como imaginario, en serio estare esperando por tus otros capitulos todos estan muy buenos =D,Saludos y nos vemos por ahi =D

GrettV dijo...

¡Como siempre Reneesme salvandome de un mal día!

=)

=***

Loupi dijo...

oooh! rennesme es una malvada mentirosa ajsdjajsdjas me preguntooo y jacob donde esta jacobito el loobito?? mi amadoo! osea no yo amo a matt... rayos que confundida estoy!! sigo dudando de matt creo que no va a resultar asjdjasdjasjdasj creo que jacob tiene que besar a rennesme onda asiii la bella durmiente ajsdjasjd beso de amor verdadero... peroo bien! como siempre me encantaaa este fic lo echaba de menos